Monjas Dominicas

Acerca


Antes de hablar sobre las Monjas Dominicas de Morelia, consideremos importante hacer un recuento de los orígenes de las Monjas Dominicas de Europa y de su llegada a tierras de la Nueva España y a tierras michoacanas.

A principios del siglo XIII en Prulla, Francia, se fundó el primer convento de monjas enclaustradas, que se inició y desarrolló bajo el canonizado y conocido Santo Domingo de Guzmán. Estas mujeres fueron, se convirtieron en la semilla de todos los monasterios femeninos de la orden dominicana contemplativa, quienes ayudaban con sus oraciones y sacrificios a los Frailes Predicadores, en su misión evangelizadora. Fundados también por Sto. Domingo. Estos recintos fueron traídos al Nuevo Mundo por los españoles, junto con toda su muy católica cultura.

A lo largo de la época colonial, se establecieron en la Nueva España nueve monasterios de monjas dominicas:

  • Santa Catalina de Siena y Señora Santa Anna, Puebla de los Ángeles, fundado el l0 de enero de 1568.
  • Monasterio de la Madre de Dios y Santa Catalina de Siena en Oaxaca, fundado el 12 de febrero de 1576.
  • Monasterio de Santa María de Gracia en Guadalajara, fundado el 17 de agosto de 1588.
  • Monasterio de Santa Catalina de Siena de la Ciudad de México, fundado el 23 de junio de 1593.
  • Monasterio de Santa Catalina de Siena de Valladolid de Michoacán, fundado el 22 de marzo de 1595.
  • Monasterio se Santa Inés de Montepulciano de Puebla de los Ángeles, fundado el 20 de abril de 1626.
  • Monasterio de Jesús María de Guadalajara, fundado el 30 de mayo de 1722.
  • Monasterio de Santa Rosa de Lima de Puebla de los Ángeles, fundado el 12 de julio de 1740.
  • Monasterio de María Inmaculada de la Salud de Pátzcuaro, fundado el 14 de octubre de 1747.

Como se puede ver en la lista, el monasterio de Santa Catalina de Siena de Valladolid, Michoacán, fue el quinto en la Nueva España y el primer monasterio femenino en todo el obispado de Michoacán. Por ello fue muy importante tanto en el ámbito social, religioso y económico de su época, incluso se le puede llamar el precursor en el establecimiento de otros conventos femeninos en esta ciudad y obispado.

Fundación


Convento de las Rosas – Conservatorio de las Rosas



Lugar y Fecha
Esta se fundó en Valladolid el día 22 de Marzo de 1595, en cede vacante del Ilustrísimo Sr. Dn. Fray Alonso de Guerra de la Orden de Predicadores, 6º Obispo de Michoacán. El Obispo, contó con la valiosa ayuda de varios vecinos de Valladolid y de otros lugareños del Obispado
Fundadores
  • Sr. Don, Fray Alonso de Guerra
  • La madre Catalina de Siena como Prior
  • Sor Isabel de los Ángeles como sub priora
  • Sor María de la Cruz como maestra de novicias
  • Sor Magdalena de San Juan
  • Amadora de Jesús Novicia
  • Jerónima de San Miguel Novicia
La primera monja
La primera monja que tomo el hábito en esta ciudad de Valladolid fue la Madre Francisca de Santiago Mendoza, quien entró al monasterio el día 28 de marzo de 1595, la primera novicia que profesó fue Sor Amadora de Jesús y dos meses después lo hicieron Sor Catalina de la Magdalena y Sor Jerónima de San Miguel.

Finalización



Habiendo completado la construcción primitiva de las casas que donó el presbítero y Rector del Colegio de San Nicolás de Obispo el 28 de septiembre de 1590 Melchor Hernández Duarte, luego de varias adaptaciones, tuvo lugar la fundación solemne del monasterio el día 22 de marzo de 1595. Cuya casa se convirtió en el convento de las Rosas, edificio que ocuparon hasta 1738. (Hoy es el Conservatorio de las Rosas).

Fundaciones Realizadas



Durante cuatro siglos de existencia, este monasterio ha sido madre de cuatro nuevas fundaciones que han florecido en:

  • Pátzcuaro, Mich. Monasterio de Nuestra Señora de la Salud.
    Fundado el 15 de octubre de 1747.
  • Xilitla, S.L.P. Monasterio de Santo Domingo.
    Fundado el 20 de mayo de 1972.
  • Tampico, Tamps. Monasterio de María Reina.
    Fundado el 14 de agosto de 1976.
  • Mina, N.L. Monasterio de Cristo Rey
    Fundado en 2009
Colaboración en la Fundación del Monasterio Sta. Ma. De Guadalupe, Nicaragua.

Convento de Santa Rosa (Conservatorio de las Rosas) (1595 – 1738)



El monasterio de Santa Catalina de Siena de Valladolid, Michoacán, fue el quinto en orden cronológico entre los nueve que fundaron las monjas dominicas en la Nueva España. Sin embargo, es importante mencionar que dicho monasterio fue al parecer, el primer establecimiento religioso para mujeres que funcionó con toda normalidad en el Obispado de Michoacán desde el s. XVI.

Entes de realizarse esta fundación, el Obispado de Michoacán padeció notablemente a lo largo de las primeras décadas de la época colonial, de la falta de un establecimiento exclusivo para la formación cultural y humana de la mujer.

Fue hasta el año de 1590 cuando por iniciativa del Obispo Dominico Fray Alonso Guerra, se promovió la Fundación de un monasterio de Monjas de su Orden en la Ciudad de Valladolid.

Entre los años 1590 y 1594, el Obispo Guerra hizo solamente las gestiones necesarias para la fundación del Monasterio, ya que esta obra no se realizó sino hasta 1595, cuando el Prelado ya había fallecido.

Para lograr la fundación el Obispo contó con la valiosa ayuda de varios vecinos de Valladolid y de otros lugareños del Obispado, quienes de muy buena voluntad ofrecieron diversas cantidades de dinero, materiales y especies como maíz y ganado, para la edificación del convento.

A pesar de los esfuerzos del prelado, la obra avanzó muy lentamente e incluso se vio interrumpida durante algunos períodos, ya que la permanencia del Obispo Guerra al frente del Obispado de Michoacán se caracterizó por ser una de las más conflictivas del s. XVI, debido a los numerosos problemas que tuvo que enfrentar el prelado con su Cabildo Eclesiástico.

No obstante y en medio de diversos problemas, el Obispo Guerra escribió una carta al Obispo de la Diócesis de Puebla de los Ángeles, Don Diego Romano, solicitándole que le enviase a “cuatro monjas de reconocida virtud”, del monasterio dominicano poblano, para la fundación vallisoletana.

La fundación dominicana fue puesta desde un principio bajo la advocación de Santa Catalina de Siena y para ello el Obispo contó con la ayuda de varios vecinos de esta ciudad y de la Diócesis.

Una de las donaciones más importantes fue la que hizo el Presbítero Melchor Hernández Duarte, rector del Colegio de San Nicolás Obispo, el 28 de septiembre de 1590, pues abarcaba una cuadra entera, a espaldas de las casas del racionero bachiller Antonio Ximénez, en donde el rector ya vivía en lo “que está labrado y edificado”, pero cuya construcción donó al Obispo y a las Monjas para que en ella se edificara de la manera más conveniente el nuevo Convento de Santa Catalina.

Dicha donación corresponde al parecer al mismo sitio que siglos más tarde comenzaría a ser nombrado como Convento de las Rosas, lugar ocupado por las Monjas Dominicas (Que se convirtió en su primer Monasterio) hasta 1738. Actualmente es el Conservatorio de las Rosas.

Una vez que se completó la construcción del edificio, tuvo lugar la fundación solemne del monasterio el día 22 de marzo de 1595. Siendo las fundadoras provenientes del Monasterio de Santa Catalina de Siena de Puebla y Señora Santa Ana, las Monjas: Sor Isabel de los Ángeles, Sor María de la Cruz y Sor Magdalena de San Juan, así como la novicia Amadora de Jesús. A ellas se unió la Madre Catalina de Siena y las novicias Catalina de la Magdalena y Jerónima de San Miguel, sobrinas del Obispo Fray Alonso Guerra.

Con este grupo de siete Monjas se dio paso a la Fundación del Convento, nombrándose al Deán Melchor Gómez de Soria como vicario del mismo. También se estableció lo relativo a las Constituciones, la Clausura, dote de las Monjas y cargos que deberían ocupar cada una de las Madres Fundadoras.

La Primera Monja que tomó el hábito en esta Ciudad de Valladolid fue la Madre Francisca de Santiago Mendoza, quien entró al Monasterio el día 28 de marzo de 1595, y la primera novicia que profesó en este lugar fue Sor Amadora de Jesús, y dos meses después, lo hicieron Sor Catalina de la Magdalena y Sor Jerónima de San Miguel.

Para mediados del s. XVI el Monasterio albergaba aproximadamente a unas 60 Monjas de velo, de las cuales 40 eran Monjas Profesas y 20 Novicias. Estas cifras variaron a lo largo de los años, así tenemos que, para principios del s. XVIII. Todas ellas se sostenían con las rentas que percibía el Monasterio por concepto de dotes, censos, limosnas, arrendamiento de casas, etc. (cosas corrientes entre la sociedad por ésta época). Este auge aunado a la gran cantidad de personas que vivían en el Monasterio, motivó a que a principios del s. XVIII se comenzaran a llevar a cabo nuevas obras de ampliación y remodelación del edificio; sin embargo, éstas nunca resultaban suficientes y así, para el año de 1720 se comenzó a planear la construcción de un nuevo monasterio al Oriente de la Ciudad.

Historia


Pintura NovoHispana


Traslado de las monjas dominicas a su nuevo convento (1738), autor anónimo.Museo Regional Michoacano.


Como corrobora Armando Félix, historiador de arte y colega, el cuadro como lo conocemos es sólo una parte de la obra original. Anteriormente se encontraba en la sacristía del Templo de las Monjas, y se reubicó en el museo en 1961. La disputa legal por el cuadro duró 17 años y ahora se encuentra bajo el resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), aunque el edificio es patrimonio de la Universidad Michoacana. Una nota hecha a mano y firmada por Diego Rivera se exhibía frente al Traslado… antes de la renovación museográfica. “El cuadro es de gran interés en la historia de la pintura mexicana, pues en su época, es un caso raro de pintura realista, relacionada con un hecho social concreto, expresando con veracidad plástica la época y el lugar en que ocurre […] etnográficamente, es una colección que subraya con fuerte carácter las diferencias raciales de los personajes, e históricamente constituye un documento importante respecto a la indumentaria, costumbres y estilo arquitectónico del lugar…”. Este hecho relatado incluso en libros como breve historia en Michoacán, señala su importancia como evento social en la Valladolid del siglo XVIII.

Puntos importantes a destacar de la pintura:

  • En la entrada del nuevo convento hay figuras de Santos Patrones. Entre ellas, destaca la presencia de Santa Catalina de Siena, patrona de las religiosas dominicas.
  • Las novicias de la orden encabezan la columna
  • Debajo de un paleo caminan serenos autoridades del cabildo de Catedral, quienes formalmente patrocinan no sólo el cuadro en cuestión sino el mismo convento al que las monjas se trasladaron
  • Se hacen retratar en un espacio protagónico de la imagen, al tiempo que al donante le corresponde una representación de “dignidad”, al acompañarse de la custodia de la ostia consagrada.

Con esto se cierran la columna de personalidades religiosas para abrir paso a las autoridades civiles:

  • Se muestra al cabildo del ayuntamiento y la guardia real en la retaguardia
  • Un dosel en el fondo que detenta un Cristo crucificado es sostenido por jóvenes
  • Rodeándolos a ellos y la procesión, se dejan ver decenas de rostros y actitudes diferentes, dando una viva imagen de una ciudad habitada por personajes de lo más variados.
  • Permite entrever la presencia de mestizos, indigentes, vendedores ambulantes, damas de sociedad y curiosos encima de edificios y balcones. Músicos, mojigangas, guardias dilapidando mendigos, enterados y desentendidos, todos son motivo de la pintura que, por sus dimensiones, sorprende por el grado de detalle en cada elemento y rostro

El traslado de las monjas se realizó el 3 de mayo, día de fiesta de la Santa Cruz. En medio de este barullo general en Valladolid, se realizó el traslado, confluyendo dos celebraciones en un solo día. La presencia de autoridades civiles y religiosas en la pintura delata que, como hasta nuestros días, las efemérides católicas impregnan de forma importante el ámbito de lo público, lo civil.


Santo Domingo de Guzmán
Nació en Caleruega (Burgos), a fines de 1171. Su padre se llamaba Félix de Guzmán, «venerable y ricohombre entre todos los de su pueblo». Y era de los nobles que acompañaban al rey en todas sus guerras contra los moros. Y muy emparentado con la nobleza de entonces. Su madre, la Beata Juana de Aza, era la verdadera señora de Caleruega, cuyo territorio pertenecía a los Aza por derecho de behetría. Mujer verdaderamente extraordinaria, era querida y respetada por todos, muy caritativa, sinceramente piadosa y siempre dispuesta a sacrificarse por la Iglesia y por los pobres. De ella recibió Domingo su educación primera.
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3er. Monasterio
Del año 1861 a 1862, las Monjas vivieron en constantes alarmas debido a las frecuentes visitas que les hacían los agentes del gobierno para enterarse del capital de la Comunidad y de la dote que tenía cada monja. Y el 30 de marzo de 1863 fueron expulsadas del monasterio las 18 religiosas que moraban en él.
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4to. Monasterio
Encontró gran oposición por parte de la Comunidad, pues argumentaban que era mejor que se extinguieran ya que solo quedaban unas cuantas monjas ancianas y achacosas, y que la casa no reunía las condiciones, y que estaban muy pobres para restaurarla y que los sacerdotes que las pudieran atender vivían muy lejos.
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5to. Monasterio
Durante 16 años vivieron en casas particulares hasta que al fin, en 1942, la señora María del Refugio Verduzco viuda de Pineda, les rentó, a un precio mínimo, una de sus casas ubicadas en la calle Quintana Roo No. 51, donde se instalaron, acomodándole lo necesario para poder vivir en ella su vida monacal.
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6to. Monasterio
En la última semana del año de 1966 ya empezaron a edificar nuestro monasterio, y el domingo 22 de enero de 1967 a las 4 de la tarde, el Excmo. Sr. Dr. D. Manuel Motín del Campo y Padilla hizo la solemne bendición de la primera piedra y de todo el terreno, acompañado del señor Cura Guillermo Ibarrola.
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